18 mayo 2015

Mandalas | Representación del Todo

Una de las cosas que más disfruto es pintar Mandalas y desde que supe qué significan y cuánto pueden ayudarnos a sentirnos mejor, comprendí porqué me gustan tanto. 
Hoy me pareció interesante compartirlo. Espero les genere curiosidad para descubrir más. 

La palabra Mandala viene de la India, es un vocablo en sánscrito que significa “Círculo Sagrado”.
Es un símbolo de sanación, totalidad, unión, integración, el Absoluto.

Psicológicamente, (según Carl Jung), los mandalas representan la totalidad de nuestro ser. Dado que reflejan la psique humana, cada persona responde a ellos instintivamente más allá de su edad, género, raza, cultura, etc.


Origen Egipcio


Flor de La Vida Egicpio | Mandala más antiguo de la cultura.

En la cultura egipcia, los mandalas eran utilizados debido a la fuerza que estos transmitían, llenando de energía el lugar, y como instrumento de meditación profunda.

También se usaban dentro de las casas para atraer la energía o transmutar la negativa en positiva, así como para crear armonía y balance en la casa. 












Según los Celtas

Árbol de la Vida Celta - Norte de Europa - 
año 2000 AC (aprox) 

Para estos antiguos magos, el Roble es el árbol de la vida, y es precisamente esta especie (Duir, en lengua céltica) la que da nombre a los Druidas sus más altos Magos/Sacerdotes.
Se representa como un árbol cuyas raíces y ramas están entrelazadas y son indistinguibles entre sí, simbolizando la vida eterna y el renacimiento.
El Crann Bethadh o Árbol de la Vida representa el mundo de los espíritus. Según esta tradición la naturaleza es lo más perfecto ya que gracias a ella, consiguen todo lo necesario para vivir.

El Árbol de la Vida también representa el bienestar y la integridad de las aldeas. Esto se conseguía honrando al Crann Bethadh mediante distintas celebraciones en sus bosques. Se creía que como sus ramas tocaban el cielo y sus raíces el mundo de los muertos, esto mantenía la armonía del universo. Por eso los druidas lo pusieron en símbolos.

Si han tenido la oportunidad de ver un Roble añejo desde cerca, van a notar que sus ramas siempre tocan el piso y sus raíces siempre salen a la superficie en algunos tramos. Por eso lo representaban como un circulo.


Desde la Kabbalah

Esta ciencia sagrada que obedece a las leyes más simples de la naturaleza, posee dos principios que la sostienen: las letras del alfabeto hebreo y los “Sefirot”.


Árbol de la Vida - Kabbalha - siglo 1 AC (aprox) se compone de 10 Mandalas Ideogramas cabalísticos, según se cree son claves interpretativas de la alquimia. 


















En la civilización China



Aun en la actualidad, son utilizados para generar abundancia y prosperidad así como para fortalecer la salud.


El más representativo es La Flor de Loto, ya que evoca pureza, perfección, elegancia espiritual, paz, el principio femenino y la fertilidad, puesto que la planta tiene, brote, flor y semilla a la vez, se considera que representaba el pasado, el presente y el futuro.









Mandalas tibetanos de arena

A pesar de que los mandalas se encuentran presentes en cada rincón del mundo, sus origenes nacen en el Janaismo, Tantrismo, Hinduismo, Budismo y lamaísmo. 
Su nombre hace referencia al sánscrito, en tibetano es KYLKHOR (KYL: centro KHOR: circulo) literalmente seria "el centro de los alrededores", por esto es tan importante el rito de los Mandalas de Arena. 
Estos suelen elaborarse a pedido de la comunidad con la intención de traer paz y armonía al mundo, a un lugar determinado y a sus habitantes; también son utilizados como valiosas bendiciones y como instrumentos de meditación activa, cuya esencia descansa en su construcción. Poseen significados externos, internos y secretos. En el aspecto externo representan al mundo en su forma divina, en el interno un mapa a trabes del cual la mente ordinaria puede transformarse en la experiencia de la iluminación, y en el aspecto secreto, muestran el balance perfecto entre las energías sutiles del cuerpo y de la clara dimensión de la luz de la mente.

La creación de un mandala de arena, según la tradición tibetana, purifica en estros tres aspectos.

Suelen construirse sobre una superficie plana de madera.
Una vez que se pide permiso y protección a los espíritus dueños de la tierra, se trazan las líneas que servirán de guía para los magníficos dibujos. Todo este ritual es aprendido de memoria y esta basado en las escrituras budistas.

La arena se coloca desde el centro hacia las orillas, simbolizando el hecho de que al nacer solo somos una gota de esperma y óvulo para ir evolucionando hasta que el universo entero se percibe a través de los sentidos.

Cuando el mandala es terminado se recoge la arena desde las orillas hacia el centro, esta vez, simbolizando el hecho de que al morir todos volvemos a la fuente misma y esencial en el centro de nuestros corazones.
Al destruir el mandala se cumple con dos propósitos fundamentales: Mostrar la impermanencia de las cosas promoviendo el desapego, y el beneficio del mundo. Una parte de la arena se reparte entre quienes presenciaron la ceremonia final como una bendición, otra parte de la arena es depositada en un cuerpo de agua, (un rió o un lago por ejemplo) con la intención de purificar al mundo y a sus habitantes llevando esta bendición a todos los rincones del planeta.



Finalmente un mandala no es más ni menos que un círculo, es la forma perfecta, y por ello nos representa el símbolo del cosmos y de la eternidad. Nos representa la creación, el mundo, el Dios, el ser humano, la vida. 
Podríamos decir que todo en nuestra vida posee las formas del círculo. Desde el Universo (el sol, la luna, los planetas) hasta el esquema de toda nuestra naturaleza, todos siguen una línea circular. Todo es átomo y célula, también circulares en su forma y movimiento. Todo es Energía que circula.
Todo lo que nos rodea tiene y contiene un círculo que al mismo tiempo nos representan los ciclos infinitos de la vida. Y si observamos nuestro cuerpo, nos daremos cuenta que todas nuestras formas son redondeadas, esto nos recuerda que somos sistemas dentro de sistemas, pertenecemos al Absoluto y el Absoluto está en nosotros.
Por eso me gusta pensar que Los Mandalas son la representación del todo y ese Todo somos nosotros.

Una buena terapia, pasatiempo y medio para la conexión con nosotros mismos es pintar mandalas.
Es un tiempo para nosotros donde no hay reglas ni ordenes, simplemente un dibujo y colores para hacer sintiendo.

Te invito a elegir la herramienta de pintura que más te guste (siempre elijo lápices, los amo), ingresa a Fuente Activa | Mandalas para descargar los que te gusten y empezá a hacer, sintiendo tus propios mandalas.

Buena jornada!
Gaby