02 julio 2015

La forma no es todo

No nos quedemos en la forma…


Seguramente te paso alguna vez (a todos nos pasa) que escuchas a alguien que con un tono de lo más amoroso, te dice algo duro, rígido y hasta doloroso; o bien lo contrario, alguien con dureza o tono recto te dice algo que te transmite amor y tranquilidad. Esto es porque somos mucho más que las formas, somos lo que sentimos y esto no está oculto en lo material, la forma… sino en la esencia el sentir



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Por supuesto, que esto nos pasa a nosotros mismos cada día, cuando amamos a alguien y queremos comunicar algo que no va a gustarle, tomamos una actitud amorosa, pero eso es otra cosa. Es intentar cuidar a esa persona, sólo que es eficiente y honesto si nuestros ojos y cuerpo transmiten lo mismo. Si decimos ¨querida/o¨ con los ojos abiertos como lechuza y los brazos rígidos como dos palos de escoba… le estamos diciendo… ¨hace lo que yo quiero!¨ y eso está muy lejos de cuidar a nadie.


Lo mejor de esto, es que no podemos manejarlo. Si bien existen técnicas de programación neuro-lingüística (PNL) que nos permiten conocer el significado de los gestos y actitudes corporales, esto no implica que podemos entrenar nuestros sentimientos. No podemos entrenarnos para que nuestros ser, nos mienta y se mienta, sentimos lo que sentimos y. en gran medida eso es lo que somos. Por lo tanto, nuestro Ser se expresa siempre con honestidad y si sabemos leerlo nos ayuda a comunicarnos y comprendernos mejor.


Entonces, la próxima vez que esto te esté sucediendo de cualquiera de las dos miradas del diálogo intenta detenerte en la corporalidad, la mirada de quien se expresa… ese es el verdadero mensaje, eso es lo que está sintiendo y no puede decir. Y desde ahí, como decimos siempre… sólo te queda elegir como relacionarte.


El desafío no es aceptar. El desafío es, una vez que aceptamos, elegir qué hacemos con eso.


Abraso {
Gaby